Parto prematuro

Generalmente, el útero se contrae desde un inicio del embarazo, incluso en el no embarazo, y la frecuencia se va incrementando conforme aumenta la edad de nuestro embarazo. Ya para concluir el embarazo, se vuelven más frecuentes y regulares para propiciar la apertura del cérvix y el nacimiento de bebe.


Cuando las contracciones y la dilatación cervical ocurren antes de las 37 semanas se considera parto pretérmino. Algunas mujeres experimentan períodos de contracciones regulares antes de las 37 semanas; pero si el cérvix no se dilata o disminuye su longitud (borramiento), la condición no se considera parto pretérmino.


Desde luego que cuanto más se anticipe el parto pretérmino, mayores inconvenientes traerá. Los problemas que tiene un bebé prematuro si nace después de la semana 34 son mucho menos preocupantes que los que enfrenta un bebé a las 24 semanas. Antes de las 32 semanas, el principal problema es que los pulmones del bebé todavía estén inmaduros.


Sin embargo, la mayoría de los bebés que nacen entre la semana 26 y 32 pueden estar bien y ser sanos si tienen facilidades para una terapia intensiva de vanguardia, de 1er mundo, las cuales, las encontramos en nuestra localidad. Los principales riesgos para un bebé prematuro son: infecciones, enterocolitis necrosante y hemorragia intraventricular (derrame de sangre en el cerebro).


Síntomas del parto prematuro:


Los siguientes son algunos de los factores que la ponen en un alto riesgo en cuanto a parto prematuro:

Las herramientas con las que contamos para el diagnóstico del parto prematuro no son siempre las más efectivas, lamentablemente. La más común es un examen interno para ver cómo está el cérvix (ecografía vaginal) y evaluar la presencia de contracciones (registro cardiotocográfico).

La prueba de la fibronectina fetal consiste en tomar una muestra de las secreciones acumuladas en la parte posterior de la vagina, en busca de esta proteína. Un resultado negativo de esta prueba nos indica que menos del 5% de las pacientes presentaran el nacimiento de bebé en las próximas 2 semanas de embarazo. Un resultado positivo, es controversial en cuanto a su importancia.


Tratamiento.
Dependiendo de qué tan avanzado esté el embarazo cuando se desarrolla el parto pretérmino, podemos intentar detener las contracciones mediante medicamentos tocolíticos intravenosos que requieren de hospitalización. La gran mayoría de los tocolíticos usados producen efectos colaterales en la madre: palpitaciones, taquicardia, temblor, nerviosismo, nauseas, enrojecimiento facial, somnolencia, etc.


Si el parto es inminente y el embarazo es menos de las 34 semanas, se indicara la aplicación de esteroides para el aceleramiento de la madurez pulmonar, principal causa de morbilidad en el nacido pretérmino.

En ciertas ocasiones es conveniente el nacimiento antes de tiempo. Cuando una madre experimenta el parto pretérmino a las 35 semanas o 36 semanas, y que presente el bebé alguna condición que no pueda ser tratada en útero, o cuando la madre presenta alguna enfermedad acompañante como la preeclampsia y continuar el embarazo se considera arriesgado.